Las Food Truck y su homologación

Las Food Truck y su homologación

Food truck, el anglicismo con el que nos referimos al vehículo, tipo furgoneta, acondicionado para elaborar y vender comida. ¿Qué también podríamos llamarlo gastroneta o camión restaurante?, sí, aunque la idea pierde algo de glamour, la verdad…

El hecho es que no hay acontecimiento al aire libre donde no encontremos una furgoneta de estilo retro, donde degustar cualquier tipo de platillo.

En España o hace demasiado tiempo que los conocemos de forma generalizada, aunque su popularidad no ha hecho más que aumentar. Pero si bien a muchos esto del food truck les suena a algo muy moderno, en absoluto se trata de un invento nuevo, de hecho, un antepasado seria el conocido como ‘Chuck Wagon’, propiedad de un vaquero tejano que en 1866 acondicionó una carreta para llevar provisiones y hacer de ella una especie de cocina movible para las largas travesías llevando ganado por las vastas tierras del Oeste americano. Los trucks evolucionaron mucho ya en el siglo XX. En 1936, la marca Oscar Mayer comenzó a vender sus productos en carros con forma de salchicha y en 1950 surgieron los primeros camiones heladeros.

Sin embargo, podemos considerar este siglo XXI como la época dorada del food truck. Se considera que esté éxito actual tiene su origen en la recesión económica, ya que muchos chefs que se quedaron sin trabajo durante los años más duros de la crisis, decidieron salir a delante reconvirtiendo furgonetas en restaurantes. Modestos negocios en sus inicios, pero que con el tiempo han acabado revolucionando el concepto de ‘comida callejera’, llevándola a alcanzar, en algunos casos, niveles de alta cocina, convirtiendo la degustación de sus platos en toda una experiencia gastronómica, pudiendo elegir entre toques de cuisine, comida fusión o platillos exóticos.

DE VEHÍCULO DE CALLE A FOOD TRUCK: GUÍA Y HOMOLOGACIÓN DE REFORMAS

Supongamos que lo tenemos muy claro, nuestro futuro profesional está conduciendo una furgoneta, recorriendo kilómetros y kilómetros para llevar nuestra cocina a todos los rincones. Perfecto, empecemos primero por el principio.

Lo primero que debemos saber es que en España se permite la venta ambulante de alimentos, pero con limitaciones que restringen esta venta a lugares o eventos determinados: mercadillos, ferias o festejos populares. Esto significa que no es posible una movilidad absoluta, como ocurre por ejemplo en EEUU donde puedes seguir estas cocinas ambulantes por toda la ciudad de Nueva York, por citar una.

Una vez tenemos claro esto, nos falta el vehículo, marca y modelo que se ajuste a nuestras necesidades y gusto, aunque el estilo vintage se impone hasta casi el absoluto. Por nuestra parte, no nos oponemos a cambiar esta tendencia y optar por estilos mas actuales.

Lo que decíamos, tenemos localizado el vehículo perfecto. Este es el momento clave para no empezar con mal pie. Y es que hay una serie de aspectos que son claves para no frustrar nuestro sueño de poner en marcha nuestra food truck, incluso antes de empezar.

Lo principal que hemos de tener en cuenta es que, antes que restaurante la food truck es un vehículo y por lo tanto, como cualquier vehículo corriente, debe contar con la documentación obligatoria, esto es, estar matriculado en España y la ficha técnica donde se indiquen las características y el nuevo uso que se le va a dar. Todo esto solo se consigue pasando la correspondiente inspección técnica (ITV).

Si el vehículo es extranjero la tramitación es algo más complicada, debiéndose hacer una revisión de la documentación original para asegurarnos que no tendremos problemas con la contraseña de homologación y que nos encontremos que la legalización del vehículo no nos permita realizar las reformas que necesitamos para la reconversión en food truck.

Una vez la parte de la documentación está solucionada, podemos pasar a la transformación material. Nuestra furgoneta requerirá una serie de modificaciones que no podemos hacer a ciegas. Cualquier cambio deberá cumplir con la normativa vigente referente a las reformas en vehículos, solo así conseguiremos que sean homologadas. Para ello hace falta un proyecto de reforma realizado por un ingeniero donde se especifiquen que cambios realizados y el código de reforma que cumple.

Con esto solo hará falta pasar la inspección técnica y ya podremos centrarnos en darle nuestro estilo personal y del menú del día.

Y por supuesto, en Reinvac os podemos ayudar a resolver cualquier duda, asesorando y realizando el proyecto adecuado a la reforma que se desee realizar.[:CA]Food truck, el anglicismo con el que nos referimos al vehículo, tipo furgoneta, acondicionado para elaborar y vender comida. ¿Qué también podríamos llamarlo gastroneta o camión restaurante?, sí, aunque la idea pierde algo de glamour, la verdad…

El hecho es que no hay acontecimiento al aire libre donde no encontremos una furgoneta de estilo retro, donde degustar cualquier tipo de platillo.

En España o hace demasiado tiempo que los conocemos de forma generalizada, aunque su popularidad no ha hecho más que aumentar. Pero si bien a muchos esto del food truck les suena a algo muy moderno, en absoluto se trata de un invento nuevo, de hecho, un antepasado seria el conocido como ‘Chuck Wagon’, propiedad de un vaquero tejano que en 1866 acondicionó una carreta para llevar provisiones y hacer de ella una especie de cocina movible para las largas travesías llevando ganado por las vastas tierras del Oeste americano. Los trucks evolucionaron mucho ya en el siglo XX. En 1936, la marca Oscar Mayer comenzó a vender sus productos en carros con forma de salchicha y en 1950 surgieron los primeros camiones heladeros.

Sin embargo, podemos considerar este siglo XXI como la época dorada del food truck. Muchos consideran que esté éxito actual tiene su origen en la recesión económica, ya que muchos chefs que se quedaron sin trabajo durante los años más duros de la crisis, decidieron salir a delante reconvirtiendo furgonetas en restaurantes. Modestos negocios en sus inicios, pero que con el tiempo han acabado revolucionando el concepto de ‘comida callejera’, llevándola a alcanzar, en algunos casos, niveles de alta cocina, convirtiendo la degustación de sus platos en toda una experiencia gastronómica pudiendo elegir entre toques de cuisine, comida fusión y platillos exóticos.

DE VEHÍCULO DE CALLE A FOOD TRUCK: HOMOLOGACIÓN DE REFORMAS

Supongamos que lo tenemos muy claro, nuestro futuro profesional está conduciendo una furgoneta, recorriendo kilómetros y kilómetros para llevar nuestra cocina a todos los rincones. Perfecto, empecemos primero por el principio.

Lo primero que debemos saber es que en España se permite la venta ambulante de alimentos, pero con limitaciones que restringen esta venta a lugares o eventos determinados: mercadillos, ferias, festejos populares o en puesto aislados. Esto significa que no es posible una movilidad absoluta, como ocurre por ejemplo en EEUU donde puedes seguir estas cocinas ambulantes por toda la ciudad de Nueva York, por citar una.

Una vez tenemos claro esto, nos falta el vehículo, un modelo lo más vintage posible. No es que sea obligatorio, pero en prácticamente todos los casos la estética retro se repite. Por nuestra parte, no nos oponemos a cambiar esta tendencia y optar por estilos mas actuales.

Lo que decíamos, tenemos localizado el vehículo perfecto. Este es el momento clave para no empezar con mal pie. Y es que hay una serie de aspectos que son claves para no frustrar nuestro sueño de poner en marcha nuestra food truck, incluso antes de empezar.

Lo principal que hemos de tener en cuenta es que, antes que restaurante la food truck es un vehículo y como cualquier vehículo corriente debe contar con documentación obligatoria, esto es, matriculado en España y ficha técnica donde se refleje las características y el nuevo uso que se le va a dar y esto sólo se consigue pasando la correspondiente inspección técnica (ITV).

Si el vehículo es extranjero la tramitación es algo más complicada, debiéndose hacer una revisión de la documentación original para asegurarnos que no tendremos problemas con la contraseña de homologación y que nos encontremos que la legalización del vehículo no nos permita realizar las reformas que necesitamos para la reconversión en food truck.

Una vez la parte de la documentación está solucionada, podemos pasar a la transformación material. Nuestra furgoneta requerirá una serie de modificaciones que no podemos hacer a ciegas. Cualquier cambio deberá cumplir con la normativa vigente referente a las reformas en vehículos, solo así conseguiremos que sean homologadas. Para ello hace falta un proyecto de reforma realizado por un ingeniero donde se especifiquen que cambios se han realizada y el código de reforma que cumple.

Con esto ya solo falta pasar la inspección técnica y ya podremos preocuparnos del menú del día.

Y por supuesto, en Reinvac os podemos ayudar ante cualquier duda, asesorando y realizando el proyecto adecuado a la reforma que se desee realizar.